jueves, 1 de diciembre de 2011

EL SUEÑO DE JOSÉ ANTONIO.

Juan Antonio era un hombre que tenía obsesión por los carritos de la compra. Visitaba las grandes superficies comerciales y se quedaba atónito viendo sus juguetes preferidos colocados en grandes filas. Pero en su interior deseaba llevarse uno de ellos para verlo de cerca y saber su peso, el material con que estaban construidos y las diferentes siglas de las empresas a las que pertenecían.
Y un día cegado por su adoración abrió su furgoneta y metió dentro dos de ellos. Camino de su casa pensó si los carritos no le podía sacar de la miseria en que se encontraba, y ni corto ni perezoso, se dirigió a una chatarra de un pueblo cercano y llegó a un acuerdo con su dueño de llevarle cada día uno de sus juguetes.
Juan Antonio, convirtió su sueño en un trabajo y cada día se desplazaba de un lugar a otro, cogía sus carritos y cobraba sus euros del chatarrero.
Los dueños de los carritos, viendo que cada día se llevaban una buena cantidad, se pusieron en contacto con la policía y esta instaló un GPS en diferentes carros de distintos centros.
Un día que Juan Antonio llevaba en su furgón dos carritos, se encontró con la policía que había detectado que uno de los juguetes se movía fuera de la zona comercial.
Juan Antonio fue detenido y confesó que su juego empezó hace poco más de un año y que durante ese tiempo había llevado a la chatarra la cantidad de 3.000 carros.
Los dueños han calculado el precio de los carros entre 80 y 200 euros , valorando el total de lo sustraído por nuestro protagonista en 290.000 euros ( casi 50 millones de las antiguas pesetas)
La nueva tecnología acaba con el sueño de este hombre y de los dueños de la chatarra que también hicieron su agosto durante muchos meses y ahora cumplirán una condena por receptación.
Juan Antonio en los últimos meses se hizo un poco gandul y él que durante todo este tiempo, había actuado por todo Madrid, no se movía del barrio de Vallecas, donde vivía, lo que facilitó su captura.

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