Aunque no lo perezca, “estamos en guerra”.
El Reino de España está en guerra con el Estado de Libia. Una resolución de la ONU que pretende acabar con la tiranía del Coronel Gadafi hace que nuestra nación vuelva a entrar en una guerra.
En Libia se ha declarado una guerra civil en la que Gadafi no ha respetado los derechos humanos y la ONU ha tenido que pedir a las naciones de todo el mundo su intervención para acabar con el dictador.
Libia es el tercer país del norte de África que quiere cambiar sus sistemas de gobierno tiránico por una democracia en la que los pueblos puedan elegir a los que les gobiernan, disponer de libertad de expresión, pensamiento y religión y conseguir una estructura económica social que les acerque al primer mundo.
El primer país en rebelarse de su gobierno fue el pueblo de Túnez, después fue Egipto y ahora Libia. También se están levantando en el Yemen, Siria, Marruecos y Argelia.
Todo este cambio traerá nuevas naciones libres de la dominación y de los tratados con países extranjeros que se aprovechaban de sus riquezas (sobre todo en los países con petróleo).
Pero los que vivimos tan cerca en unas islas perdidas en el Atlántico nos podríamos preguntar si estos cambios nos beneficiaran o vamos a tener problemas en el futuro. Nadie puede responder a una pregunta así, solamente esperar a que el tiempo diga su última palabra.
De lo que no cabe duda es que España solo ha cumplido las órdenes de las Naciones Unidas y no le ha quedado más remedio que el envío de aviones, un submarino, una fragata y un avión cisterna y casi 500 hombres.
Pero aunque España está en guerra, la situación no es la misma que cuando la guerra de Irak en la que el Sr. Aznar y los de las Azores declararon la guerra basados en mentiras y en el afán de reconstruir un país al que arrasarían primero, repartiéndose las ganancias de uno de los países con más petróleo del mundo. Pero esa guerra nunca tuvo la probación de la ONU y si de un presidente americano con afán de ser el gobernador de la Tierra.
Esperemos que todo acabe con la mayor rapidez para que no se pierdan vidas. Solamente con la muerte de una sola persona el conflicto es una tragedia.
Pero debemos reflexionar y pensar que esos seres que cada día tienen que vivir con el miedo a la muerte, solo buscan vivir como nosotros: Libres de toda tiranía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario