¿Se acuerdan ustedes
cuando Trump decía que le habían robado por los votos por correos?, Pues bien
en la misma línea nos encontramos con el partido Vox que en las elecciones del
4 de Mayo sale ahora con las dudas de los votos por correos.
Electores
americanos alentados por el miedo al contagio y el temor a que su
papeleta no fuera contabilizada tras las constantes acusaciones de Trump
cuestionando la limpieza del proceso electoral en el que finalmente resultó
derrotado terminaron dudando del servicio por correos.
En su día, como
hace Vox ahora, Trump denunció constantemente "el
"fraude del voto por correo" y acusó a la oposición
demócrata de "amañar las elecciones". Todo ello sin pruebas. En 2016 le salió bien, pero en 2020 fracasó. Sin embargo, a
la ultraderecha española eso parece darle igual: tampoco aporta pruebas en sus acusaciones y sigue al
dedillo los mandamientos de Trump.
La campaña
electoral de Madrid, la más polarizada y tensa que
se recuerda, encara su recta final con la ultraderecha de Vox echando más gasolina al fuego: sus dirigentes y
sus seguidores han empezado a lanzar bulos en las
redes sociales sobre un supuesto fraude electoral en el voto
por correo en las elecciones del próximo 4 de mayo. Aunque lleva ya
varios días esparciendo los infundios, fue este miércoles cuando la
ultraderecha pasó a la ofensiva al hablar abiertamente de "pucherazo".
La ultraderecha
basa sus acusaciones en dos circunstancias muy endebles:
la primera, que el presidente de Correos, Juan Manuel Serrano, era jefe de Gabinete
de Pedro Sánchez antes de que éste llegara al palacio de la Moncloa y
que, además, el actual director de Tecnología y Sistemas de la empresa
pública, Enrique Ramírez Palacín, es "amigo íntimo"
del jefe del Ejecutivo; la segunda, un error "puntual" de
Correos por el que en algunos casos un cliente al enviar un paquete
o una carta desde una oficina de Correos, aunque no estuviera físicamente en la
Comunidad de Madrid, ha recibido un ticket de envío como si hubiera emitido el
voto por correo cuando no lo ha hecho.
Fuentes de
Correos niegan cualquier credibilidad a estos bulos impulsados por Vox.
Sobre los recibos con "votos emitidos", lo explican
así: "Al realizarse el voto electoral se carga en la caja de la ventanilla
para cobrarse con importe 0 euros. Al no imprimirse el ticket de compra, queda
pendiente y se vincula el supuesto cobro al siguiente usuario. No
obstante, este ticket de caja no tiene ninguna validez legal ni efecto
alguno en el proceso del voto por correo y la persona que ha
recibido el ticket no figura en el censo ni como solicitante ni como emisor de
voto por correo. Son casos puntuales que no afectan a la integridad del voto
por correo ya que el votante se ha llevado su resguardo y acreditación de que
ha votado aunque no se haya imprimido el ticket de caja".
La estrategia de Vox parece que no le va a
servir de mucho como a su maestro Trump y que los españoles no serán como los
impresentable seguidores de Trump que en defensa de Vox intente asaltar el
Congreso. Esta ultraderecha tiene que adaptarse a las leyes de esta Democracia
y si no llegan a entenderlo que cierren las sedes y se vayan a dar un baño
aunque se en el Jarama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario