Ha muerto un hombre al que los españoles le
debemos mucho, un político serio, un hombre honrado del que nunca se ha podido
decir nada porque era integro. Hoy se ha marchado a un lugar donde la paz es
eterna y cerca de las estrellas, Don Alfredo Pérez Rubalcaba que seguirá la política
de este país del que tanto participó en momentos difíciles desde el lugar en el que se encuentre.
Hace unos meses, en una de sus últimas entrevistas, Alfredo Pérez Rubalcaba
(Solares, Cantabria, 1951-Madrid, 2019) se confesaba encantado por la nueva
vida que comenzó para él cuando dejó la política. No le ha durado ni cinco
años. Rubalcaba ha muerto este viernes en un hospital de Madrid tras sufrir un
ictus el miércoles.
Ha estado muchos años en política y al
final al dejarla se refugió en sus laboratorios y sus alumnos de la Universidad
Complutense, no hizo como otros políticos que terminado su ciclo político se
meten en un Consejo de Administración de una gran empresa para seguir viviendo.
Don Alfredo tuvo siempre en su esposa el
mayor juez de sus actos ,Pilar
Goya, una mujer de la que era inseparable y de la que él hablaba
siempre con un enorme cariño, se lo encontró desorientado este miércoles en el
domicilio que compartían. La pareja nunca tuvo hijos. Se tenían el uno al otro.
Hasta el hospital de Majadahonda donde
permaneció ingresado se acercaron el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez,
los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero y González y numerosos
dirigentes y amigos del ex ministro. Su cuerpo será velado este viernes en el
Congreso entre las 20:30 y las 22:00 y este sábado entre las 9:00 y las
14:00.
El 26 de julio de 2014, Rubalcaba había dejado atras 32
años en política, un sacerdocio al que
se consagró emocionalmente desde la Transición y profesionalmente, con cargos
públicos, desde los Gobiernos de Felipe González en los 80. El ex
vicepresidente del Gobierno, ex ministro de Interior en la etapa del fin de la
violencia de ETA (y antes de Educación, Presidencia y portavoz), el ex líder
del PSOE y candidato en 2011, un momento negro para el partido por la crisis
económica, dejó ese día de verano la política para volver a la química
orgánica.
Hoy en esa aula está colgada su bata esperando
a Don Alfredo. La clase está en silencio y los alumnos seguro que no olvidaran
al hombre avezado estratega y experto comunicador, pero tímido y pudoroso.
Descanse en Paz , Don Alfredo y dar desde
este modesto blog nuestro pésame a su esposa y familia.
Se nos ha ido un hombre bueno al que siempre
recodaremos por lo que hizo por España y por su manera de ver la política. Una
forma muy diferente a como la llevan ahora los líderes de los diferentes partidos.
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