Parece que Podemos se está desmoronando o
no está dando la misma ilusión a sus partidarios ya que se espera que bajen
puntos con relación a las ultimas elecciones.
Pensamos que Iglesias queriendo estar con
sus hijos no esperaba que sus compañeros de partido fueran abandonándole en una situación en la que el
partido no está dando todo lo que se esperaba de ellos.
Decíamos que Iglesias al estar alejado del
partido físicamente, ha hecho que aquellos que tendrían que trabajar para
obtener más votos no se han movido ni un centímetro y así es muy difícil que
Iglesias y su partido pueda obtener por lo menos los mismos votos que en las
elecciones anteriores.
Se espera que el número de diputados se reducirá previsiblemente, para Podemos sí es
esencial que todos remen en la misma dirección. Sobre todo en el caso de que el
resultado del 28 de abril permita formar gobierno con Pedro Sánchez, lo que en
el círculo de Iglesias sigue siendo una esperanza para intentar frenar la
fragmentación del partido.
Podemos creer
que la caída vaticinada por los sondeos no refleja la realidad. “Las verdaderas
encuestas son las elecciones”, repiten. A la vez, señalan que antes de las
elecciones del 20-D de 2015, Podemos tenía un 10% de votos según el CIS, y acabó
con el 20%.
El equipo de
Iglesias trabaja a contrarreloj para definir su propuesta política de cara a
las elecciones de abril. Aseguran que “habrá sorpresas”, y dejan entrever
iniciativas de impacto popular a nivel económico e institucional. Pero todo es
reservado,
Nos
tememos que Iglesia está muy eufórico para que el electorado le siga siendo
fiel, pero nos tememos que el batacazo va a ser de campeonato.
Iglesias ha
asegurado a los suyos estar “animado” para competir. Y que lo dará todo en
campaña. Esto se traduce, no obstante, en que el sistema ya muy vertical del
partido pueda esclerotizarse. Y que el círculo ya muy reducido de la cúpula de
Podemos no admite discrepancias, aunque sea de opiniones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario