sábado, 27 de junio de 2015

ADIOS AL MINISTRO WERT




Desde su nombramiento como Ministro de Educación, Cultura y Deportes, el Sr. Wert entró con mal pie en dicho Ministerio y además su soberbia, prepotencia y antipatía le hizo ganar el título de “Peor Ministro de Educación en la Democracia, aunque me atrevería a decir que ha sido el peor desde la Ley de Villar Palací del año 70 del siglo pasado.

Este hombre, se ganó a pulso una huelga en la que participaron: padres de alumnos, alumnos y profesores protestando por una Ley que deja en manos de unas pruebas el paso de un curso a otro, que deja a los alumnos con menos becas que cuando él llegó al poder y que se permitió el lujo de despedir a miles de docentes por los recortes que hizo para no llevarle la contraria a su jefe el Sr. Rajoy inmerso en recortes de todo tipo.

Pero llegó más lejos cuando dijo en el Parlamento que su Ministerio tenía como primicia la españolización de los niños catalanes, o cuando no dudó en anteponer el poder de la riqueza sobre el poder de la mente con los ingresos en las universidades.

Este Ministro que nos abandona a cinco meses de las elecciones generales por amor, es digno de figurar en la historia de España por su ineptitud y como ejemplo de lo que no debe ser un Ministro.

Pero si difícil lo tenían los docentes con este buen Sr. el que ha sido nombrado tampoco dejará de dar más juego durante los cinco próximos meses.

La herencia ("el marrón", le decían el jueves a Méndez de Vigo en Bruselas, aunque él lo negaba) que Wert deja a su sucesor no es nada despreciable: intentar que las comunidades autónomas acepten ponerla en práctica, precisamente, cuando el PP ha perdido seis de los once gobiernos autonómicos que tenía hasta el pasado 24 de mayo. Wert logró, durante la tramitación de la ley, que hasta una comunidad que hoy sigue gobernada por el PP, Castilla y León, poco sospechosa de radicalismo, despotricase contra la Lomce.

"Ya no soy ministro", anunció Wert visiblemente satisfecho, según los receptores de la noticia, al colgar el teléfono en un acto del Consejo General del Colegio de Procuradores, donde acudía a recoger un premio en representación de su departamento a las 21:55 horas de jueves. Cinco minutos después, la Secretaría de Estado de Comunicación enviaba la nota con su cese y el anuncio del nombramiento de Íñigo Méndez de Vigo. El ministro de Educación, que acudía con el titular de Justicia, Rafael Catalá, abandonó el acto sin recoger el premio. Allí le criticaron que se fuese porque él seguía siendo ministro "hasta que se publica en el BOE" su cese.


















No hay comentarios: