sábado, 9 de febrero de 2013

¿QUÉ QUIERE EL SR. ROSELL?



Una vez más los empresarios de este país pretenden tener esclavos a los que por cuatro euros puedan sacarle 8 horas diarias de trabajo. En esa línea esclavista se muestra el presidente de la CEOE, Joan Rosell, que ha dudado este viernes de la credibilidad que plantean los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), al tiempo que ha asegurado que saldría más barato para el país "mantener a algunos funcionarios en sus casas cobrando subsidios" que en sus puestos de trabajo. 

Así lo ha señalado Rosell en declaraciones a la Cadena Ser recogidas por Europa Press, donde ha puntualizado que se refiere a los funcionarios que siguen ocupando sus puestos de trabajo cuando, en realidad, no tienen trabajo efectivo, como aquellos que se dedican a materias cuyas competencias han sido cedidas a las comunidades autónomas. 

Seguramente se estuviera refiriendo a los cargos de confianza que ponen los partidos en las diferentes administraciones, pero como se dice en mi tierra “se le fue el baifo “ y metió la pata. Pero es que siguió adelante con sus ideas 

Ha demandado "eficacia, control, auditoría y evaluación" en el sector público, igual que en la empresa privada. "Cuando una cosa no funciona hay que evaluarla, mirarla y arreglarla", ha dicho, tras asegurar que en la Administración pública "desgraciadamente" ni se evalúan ni se controlan ni se solucionan las cosas. 

De hecho, Rosell ha dicho que España necesita reformas "con mayúsculas", no sólo la de la Administración pública. "Si no lo hace, va a entrar en declive", ha dicho, tras asegurar que si no se moderniza el país se acabará convirtiendo en un problema para el futuro económico. 

Ha criticado los datos de la EPA por ser el resultado de una encuesta y no un registro real de nombres y apellidos como el paro registrado. De hecho, ha dicho que le da más credibilidad al dato del Ministerio, que arroja cinco millones de parados, que al del INE, que eleva la cifra a seis millones. 

Ha considerado "escalofriante y escandaloso" el paro en España. "A los jóvenes les estamos robando el futuro", ha alertado, tras considerar que habría que preguntar a esos jóvenes si prefieren estar parados o trabajar dos horas. "Todo el mundo dice que los minijobs son malos, pero nadie da una alternativa diferente", ha añadido. 

Se ha referido también a la reforma laboral, que cumple un año en vigor, y ha dicho que no hay datos suficientes para saber "si ha sido una catástrofe o maravillosa". "Las reformas funcionan cuando la situación económica es normal y en estos momentos no es normal", ha señalado. 

Ha admitido que "probablemente" el número de parados habría sido mayor sin la reforma, ya que el cambio legal introduce elementos de flexibilidad que antes no existían. "Es un camino", ha señalado, tras recordar que en Alemania los cambios del mercado laboral se hicieron en cuatro fases. 

Este Sr. no quiere entender que es tan culpable como el gobierno de que los jóvenes no tengan futuro, que se pase de seis millones de parados, que esa reforma Laboral que dice desconocer si ha sido buena o mala, ha creado más de ochocientos mil parados. Este mismo Sr. que critica lo que hacen los funcionarios, no hace nada para crear empleo, todo lo contrario, sigue solo pensando en la creación de empleo por horas para que los jóvenes se conviertan en esclavos al servicio de patronos sin escrúpulos que les seguirán pagando por dos horas y les exigirán por cuatro. En una palabra les explotara por cuatro miserables euros. 

El Sr. Rosell sigue pensando que lo mejor para los empresarios que representa es la eliminación de todos los derechos de los trabajadores - que tanto nos costó conseguir – y entonces ellos se movilizarán para crear nuevamente empleo por sueldos de hambre. 

No estamos en la época de la Revolución Industrial donde las empresas se lucraban con el trabajo de los obreros a cambio de interminables horas de trabajo y sueldo de miseria. El Sr. Rosell tiene que ponerse las pilas, hablar menos y entrar en el siglo XXI donde el empresario responsable negocia, es justo, está organizado y sabe como llegar al obrero y conseguir sacar de él su trabajo y su confianza. Todo lo que no sea así es una copia de la situación actual de una patronal fuera de la realidad y solamente pensando en los beneficio aunque para ello tengan que despedir a los que sean necesarios. Y cuando se ven con problemas se las arreglan con un ERE que les abren las puertas del despido.

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