lunes, 17 de julio de 2017

DON DEMETRIO NO ESTÁ EN ESTE MUNDO.


No cabe la menor duda que estas noches de tanto calor nos lleva directamente al pecado. Esa es la teoría del Obispo de Córdoba que asegura que en estos días de tanto sudar debemos rezar mucho más y huir de las tentaciones en las noches veraniegas.

Así que ya lo saben queridos lectores, nada de arrimarse a la parienta que puede aparecer el diablo y darnos un susto. ¿Se figuran que estemos en el mejor momento –con nuestra parienta, por supuesto – y que apareciera un tío vestido de negro, con cuernos, rabo y pesuñas?

Estamos seguros que nunca más lograríamos que “el hermano pequeño” se pudiera poner recto ni enyesándolo. Y ese es el miedo del Obispo porque entonces en sus parroquias no se bautizaría a nadie y eso sería una gran merma en la economía del Obispado.

Pero es que este Obispo cada momento nos deleita con alguna perlas propias de la época de cuando el pequeño dictador estaba entre nosotros.

Cabe destacar el hecho de que Demetrio Fernández se negó a apartar de sus funciones pastorales en la localidad cordobesa de Espiel a un cura condenado por la Audiencia a varios años de cárcel por abusos sexuales contra una niña. Días después rectificaba apartando al sacerdote. Recientemente el sacerdote ha sido condenado en firme.

Pero ahí no queda las barbaridades de este personaje. En una de sus díscolas cartas semanales a los fieles afirmó que en relación con la familia, que "la unión complementaria de los esposos los convierte en administradores de la vida", de tal forma que, "del abrazo amoroso de los esposos proceden los hijos" y "nunca como fruto de un aquelarre químico de laboratorio". Añadió para aumentar la crispación que "todo hijo tiene derecho a nacer de ese abrazo amoroso, que no puede sustituirse nunca por la pipeta de laboratorio." Manda……….h. como diría el desaparecido Trillo.

En una carta navideña a la feligresía de su Diócesis llegó a escribir, en un ejercicio de machismo casposo y retrógrado, que "la familia se constituye por la unión de los esposos que normalmente se convierten en padres. Varón y mujer, creados en igualdad de dignidad fundamental, son distintos para ser complementarios. Cuanto más varón sea el varón, mejor para todos en la casa. Él aporta particularmente la cobertura, la protección y la seguridad. El varón es signo de fortaleza, representa la autoridad que ayuda a crecer. La mujer tiene una aportación específica, da calor al hogar, acogida, ternura. El genio femenino enriquece grandemente la familia. Cuanto más mujer y más femenina sea la mujer, mejor para todos en la casa. Esa complementariedad puede verse truncada por la falta de uno de ellos, y la familia más amplia -abuelos, tíos- puede suplirla". Una perla cultivada más de su fábrica de polémicas permanentes.

Ya saben, queridas cordobesas: la mujer tiene que ser mujer, vivir para su macho y no tener opinión como vuestras abuelas en los principios del siglo pasado.¿ No me digan ustedes que a este hombre no le hace daño el tratamiento médico al que está sujeto?

En Córdoba el hombre debe ser hombre y la mujer, mujer. Para este Obispo no vale la igualdad de género, el mundo gay o el transexual que están siempre en pecado mortal y un día se les va a aparecer el diablo. ¿Y entonces que van a hacer?

Lo que no entendemos es que el Papa le siga manteniendo en ese Obispado y no lo haya enviado a un convento donde se dedicara solamente al culto si el miedo de caer en el pecado de la carne al que tanto miedo tiene. ¿O no es miedo?

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