miércoles, 14 de junio de 2017

ANÉCDOTAS DE UN MOCIÓN DE CENSURA.


Tras 18 horas escuchando a su compañero o a su oponente, es lógico, que algunos parlamentarios se duerma, jueguen con el móvil o se dediquen a enviar mensajes, sin darse cuenta que los que estamos frente al televisor estamos viendo que “sus señorías” a los que se les paga y muy bien con el dinero de todos , se divierten más que trabajan.

Ayer hemos visto a una diputada del PP dormida, un alcalde de Podemos jugando con su Tablet y muchos hablando por teléfono o masajeándose mientras algún compañero o compañera estaba en el estrado.

Pero un caso que ha llamado la atención y ha salido en todos los medios por el lugar que ocupa este parlamentario que no es otro que al lado del orador en las mesas de secretarios del Congreso es el del secretario tercero de la Cámara y miembro de Podemos que no pudo aguantar el hastío que producían los discursos de sus compañeros de partido Pablo Iglesias e Irene Montero y acabó cayendo en los brazos de Morfeo a la mitad del debate de la moción de censura presentada por su líder, Pablo Iglesias.

Los diputados del Partido Popular fueron los que se percataron de la cabezada de Expósito y no dudaron en inmortalizar el momento en sus sus móviles para luego comentar la anécdota de la jornada.

Pero no ha sido sola esa anécdota, esta mañana, el líder de Podemos hizo varios gestos cariñosos y lanzó besos a su madre, María Luisa Turrión, que volvía a repetir en la tribuna de invitados. La abogada de CCOO se ha sentado al lado de José Julio Rodríguez, ex Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD).

Segundos antes de los besos al aire que tiró Pablo, pudimos ver muy sonriente y aplaudiendo a Irene Montero, portavoz de Unidos Podemos y novia de Iglesias, mientras miraba hacia el lugar donde se sentaba su suegra.

Otra de las anécdotas ha sido la confusión de Jorge Moragasqueha votado 'sí' a la moción de censura contra Mariano Rajoy. Celia Villalobos era la primera en darse cuenta de la equivocación y rápidamente le decía que tenía que responder que "no" mientras le cogía del brazo.

El error del jefe de Gabinete de Rajoy ha provocado risas en el Hemiciclo, incluidas las suyas propias. Finalmente, Moragas ha rectificado a tiempo y se ha pasado al voto negativo en la moción de censura.

Pero también, nuestro paisano Don Pedro Quevedo a la hora de votar dijo “ no “ y luego rápidamente al darse cuenta de su error cambió su voto a la abstención.

Seguramente saldrán en los próximos días fotos con otros casos de parlamentarios entregados a sus tareas de ocio, si encontráramos alguna que fuera interesante, ya se las mostraríamos.

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