martes, 28 de junio de 2016

LOS PLANES DEL SR. RIVERA.



Albert Rivera sigue con la idea de convertirse en el árbitro que consiga una unión del PSOE, el PP y su mismo partido para que España tenga un gobierno estable. Pero ante los periodistas asegura todo lo contrario porque dice que ese al PSOE y al PP a los que les corresponde llegar a un acuerdo. Ayer a un medio televisivo le declaró que él nunca le había puesto vetos a un gobierno de Rajoy. Lo hacía con estas palabras: "La palabra veto nunca ha salido de mi boca. Pero no vamos a apoyar un gobierno de Mariano Rajoy, porque no hace falta. Con la abstención o el apoyo del PSOE puede gobernar. No necesita a Ciudadanos".

Rivera ha reiterado que nunca ha mantenido vetos a nadie. Lo ha dicho primero en Telecinco y después en la sede de su partido en donde ha insistido en que lo que ha pedido siempre es que "haya cambio y regeneración". Sin embargo, olvida que en mitad de la campaña, y después de varios días evitando concretar el asunto, afirmó en el Foro de El Mundo que no contemplaba ni el apoyo ni una abstención a una futura investidura del líder del PP.

 Se ha concentrado en contestar las variadas preguntas sobre el apoyo o no a Rajoy. "Ciudadanos no va a estar ni va a apoyar un gobierno que tenga que estar pendiente de la corrupción. No somos necesarios. No depende de nosotros, con la abstención del PSOE ya se pone en marcha el Gobierno. Queremos cambios y reformas, si no las hay estaremos en la oposición", ha repetido como un mantra Rivera.

Pero el líder naranja ha caído en varias contradicciones. Una de ellas es que minutos antes había reconocido que para poner en marcha esas reformas son necesarios "un mínimo de tres partidos". "Sin contar con uno de esto dos partidos -el suyo y el PSOE- el PP no puede tirar adelante". Por ello, ha añadido que espera que tanto populares y socialistas "abandonen la guerra fría y las trincheras ideológicas" y que en esa reunión a tres bandas de los partidos constitucionalistas "no se hable de sillones". "Nosotros solo estaremos si se habla de reformas y de cambios", ha añadido.

Rivera se ha decantado porque las negociaciones las vuelvan a protagonizar los equipos negociadores y no los líderes. Pero no se ha opuesto después a aceptar reunirse con Rajoy y Sánchez "para decidir estos equipos".

Creemos que Rivera espera el momento de hablar con Rajoy y lograr un puesto de responsabilidad en el futuro gobierno y está jugando al despiste para conseguir más beneficios no solo para él sino para todos aquellos que han conseguido sacar de la nada un partido y colocarlo en cuarto lugar entre todos los que existen en España. El tiempo nos dirá si tenemos razón.

No hay comentarios: