jueves, 30 de junio de 2016

¿ JÓVENES O VIEJOS ?



Si mal lo estaban pasando los españoles que a partir de los 45 años no podían encontrar ya un empleo, ahora vienen los jóvenes a dejar muy claro que no son solo los de 45 en adelante, sino también los viejos que tienen una pensión son los culpables en parte de la situación económica de este país.

Según ellos, las pensiones, los gastos sociales y sanitarios que se emplean en los mayores van en perjuicio de la economía del país. Pero no se han parado en ese tipo de declaraciones, han llegado hasta decir que a partir de una edad – por ejemplo a los 70 años – que ya no tengan derecho al voto, ya que ese voto siempre es conservador y perjudica a aquellos jóvenes que buscan el cambio.

Después de leído todo esto, me he quedado muy “fuera de juego”. No deben olvidar estos jóvenes, que los viejos de hoy eran los niños de la pos guerra, que pasaron hambre, que les costó estudiar y los que lo hicieron combinaron el trabajo con los estudios, que lucharon contra una Dictadura hasta conseguir que llegara la Democracia de la que ellos disfrutan actualmente.

Por eso no entendemos la ingratitud de estos jóvenes que sin han estudiado en una Universidad ha sido gracias al sacrificio de una generación que pasó hambre, recibió palos y corrió por las calle delante de los llamados “ grises “.

Oponer los viejos a los jóvenes es perturbador porque desplaza los asuntos hacia elementos poco relevantes. El mundo del trabajo es, de nuevo, un buen ejemplo. Los jóvenes tienen muy difícil su entrada en el mercado de trabajo, y las condiciones de acceso, cuando este se produce, son claramente pobres. Pero, del mismo modo, quienes cuentan ya con cierta edad, como tengan la mala suerte de salir de él, algo que comienza a ser muy frecuente, son arrojados a una suerte de limbo donde se convierten en invisibles. El problema, pues, no es si salen más favorecidos los mayores o los recién llegados, sino la estructura del mercado laboral en sí misma.

Así que no entendemos a estos jóvenes que dominan los idiomas, las nuevas tecnologías y poseen doctorados o master en su especialidad y que con ese curriculum pueden salir de nuestro país y ser recibidos en cualquier país de Europa con los brazos abiertos. No ocurría lo mismo con sus mayores que cuando se decidieron a emigrar, recibieron trabajos en las minas de carbón de Bélgica, o camareros o limpiadores en otros países, por no tener una preparación adecuada y muchos de ellos analfabetos incapaces de aprender un nuevo idioma.

Ya está bien que los jóvenes se enfrenten a sus mayores en lugar de salir a las calles y enfrentarse a los gobiernos de turno para que cumplan con las obligaciones que les garantiza nuestra Constitución.

No hay comentarios: