lunes, 6 de junio de 2016

EL PSOE Y SUS PROBLEMAS.



El PSOE está en una encrucijada que puede llevarle a un callejón sin salida si como auguran las encuestas se convirtiera en el tercer partido en lugar del segundo como ha sido hasta este momento.

Muchos socialistas están preocupados con los resultados de las encuestas que lo dejan con solo 83 diputados detrás del Podemos y del PP.

Si esa posibilidad se diera, - seguramente – sería el fin político de Pedro Sánchez al que su partido no le perdonaría tal hecatombe. Muchos de los que hoy está a su lado le dejaran por arrimarse a la Sra. Díaz , si es ella la que tomara las riendas del partido.

Hoy, desde Huelva, hemos visto a un Pedro Sánchez muy preocupado por el voto de los socialistas desengañados que en las últimas elecciones no fueros a votar. Esos votos son vitales para que el PSOE pueda hacer frente a Podemos y conseguir restarle puntos al PP en las elecciones del 26J.

El líder del PSOE considera que esa caída de la participación puede deberse a que su partido "es el que más ha hecho en estos cinco meses y hay mucha gente que se puede preguntar, ¿merece la pena volver a las urnas?". "Yo creo que sí", se responde y va más allá: "Si los socialistas de corazón no se quedan en casa y salen a votar, habrá gobierno y ese gobierno será socialista".

Sánchez se pregunta en qué proyectos podría llegar a entenderse con Pablo Iglesias tras el 26-J y cita a Cataluña uno de los principales escollos: "El PSOE nunca va a abrazar tesis independentistas" -sentencia una vez más- "frente al rupturismo e inmovilismo, el reformismo del PSOE en Cataluña es la mejor opción".

Pero el Sr. Pedro Sánchez tiene que pensarse muy bien si traspasa esas líneas rojas que le ha impuesto su Comité Federal y llegar a la Moncloa, o plegarse a esas prohibiciones y quedarse como tercero en las elecciones del 26J.

De alguna forma tienen que llegar a un acuerdo con Podemos y es preferible que sea desde la base de ser el segundo partido más votado que ser tercero y tener que plegarse a los criterios de Pablo Iglesias si desea que la izquierda de este país siente en el banquillo a Rajoy y sus muchachos y así ganar el partido.

Puede darse otra solución, que sería que Pedro Sánchez y su partido se abstuviera y gobernaran el PP y Ciudadanos como ha admitido como posibilidad el propio Felipe González.

Esa abstención que daría el gobierno a Rajoy sería el hundimiento total de un partido que tiene 136 años de historia.

Como decíamos al principio el PSOE está en una encrucijada.

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