miércoles, 30 de diciembre de 2015

UN OBISPO " FUERA DE JUEGO " .



La víspera de Navidad el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, calificó la fecundación artificial de “aquelarre químico de laboratorio” y sostuvo el “abrazo amoroso” de los esposos no puede sustituirse nunca “por la pipeta de laboratorio (fecundación in vitro)”.

Este Obispo es muy conocido por sus declaraciones salidas de tono entre las que destacamos:

· Fernández fue noticia tras manifestar que la Unesco tenía un plan para “hacer que la mitad de la población mundial sea homosexual” o recomendar en fechas preelectorales “a quien gobernase” aplicar la llamada “ley natural” respecto al aborto. Tanto fue el enfrentamiento con la comunidad gay que el colectivo “Colegas” tuvo exigirle que “dejara gobernar y legislar a quienes tienen esa obligación política y moral”.

· El obispo ultraconservador reiteró la homosexulidad constituye una verdadera “plaga”: “¿Puede el hombre casarse con otra mujer, o la mujer con otro hombre? Jesús responde: No. Si se une a otro/a comete adulterio. Y amplía el horizonte: no sólo la mujer comete adulterio, también el varón, si se va con otro/a. Jesús nos da así una lección de igualdad. Si el marido o la mujer, dejando a su primer cónyuge vive maritalmente con otro/a, comete adulterio. Porque lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre”.

· En enero de 2013 volvió a la carga y advirtió de que “la ideología de género destroza la familia, rompe todo lazo del hombre con Dios a través de su propia naturaleza”, como es el sexo con el que se nace, “sitúa al hombre por encima de Dios, y entonces Dios ya no es necesario para nada, sino que hemos de prescindir de Él, porque Dios es un obstáculo para la libertad del hombre”.

· Este prelado llegó a cuestionar directamente los dictados y propuestas de su máximo jefe, el Papa Francisco . En concreto, Fernández se refirió sobre el anuncio papal sobre la nulidad del matrimonio afirmando que “nadie puede deshacer -ni siquiera el Papa- lo que Dios ha unido por voluntad de los esposos en el sacramento del matrimonio”. Una desautorización en toda regla al Sumo Pontífice hecha por un inferior orgánico de provincias que da “vergüenza ajena”

¿Y a un personaje tan indecente se le tiene que estar pagando un salario que sale de los impuestos de todos los españoles?. ¿Cuándo se revisará el Tratado con la Santa Sede para que estos personajes desaparezcan de la política y de nuestras vidas?

 

 


 

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