viernes, 25 de diciembre de 2015

LA MISA DEL GALLO DEL VATICANO.



El papa Francisco en la homilía de la conocida como “Misa del Gallo” lanzó a los fieles católicos de todo el mundo un mensaje en el que decía que es necesario mostrar un comportamiento sobrio y sencillo en una "sociedad frecuentemente ebria de consumo y de placeres.

Pero dijo algo más: "En una sociedad frecuentemente ebria de consumo y de placeres, de abundancia y de lujo, de apariencia y de narcisismo, Dios nos llama a tener un comportamiento sobrio, es decir, sencillo, equilibrado, lineal, capaz de entender y vivir lo que es importante", afirmó Jorge Bergoglio en un discurso ofrecido ante miles de fieles de todo el mundo.

"Ante una cultura de la indiferencia, que con frecuencia termina por ser despiadada, nuestro estilo de vida ha de estar lleno de piedad"

"En un mundo, a menudo duro con el pecador e indulgente con el pecado, es necesario cultivar un fuerte sentido de la justicia, de la búsqueda" y también "poner en práctica la voluntad de Dios". "Ante una cultura de la indiferencia, que con frecuencia termina por ser despiadada, nuestro estilo de vida ha de estar lleno de piedad, de empatía, de compasión, de misericordia, que extraemos cada día del pozo de la oración".

Aunque estamos con él en mucha de sus apreciaciones echamos de menos que no criticara a aquellos obispos que viven en áticos millonarios o aquellos que viven en la opulencia mientras sus feligreses se mueren de hambre. Pensamos que la Iglesia debe depurar primero a todos aquellos que llevan un hábito y que no son dignos de proclamar la palabra de Dios.

Mientras que el Papa no arrase de las entrañas de la Iglesia a todos estos aprovechados que viven de espalda a la realidad que les rodea, será muy difícil que las iglesias se vuelvan a llenar nuevamente y lo más importante: que la gente vuelva a confiar en la Iglesia que pregona Jorge Bergoglio.

Ha llegado la hora que el Vaticano acabe con Obispos que se meten en política, que viven con los poderosos, que admiten la pederastia entre su clero o que manejan grandes cantidades de dinero que nadie sabe cómo las administran.

Mientras el Papa no tome esa iniciativa, los cristianos de todo el mundo siempre pensaran que no es capaz de cambiar una Iglesia para la que fue destinado por el que ellos llaman Espíritu Santo.

No hay comentarios: