martes, 8 de abril de 2014

EL DESPIDO DE ESTHER PALOMERA.


En este país en el que nos enterraran algún día, existen personajes como el ínclito Francisco Marhuenda que no merecen seguir defendiendo un puesto de trabajo que le queda muy grande porque profesionalmente es un periodista mediocre y dirigido por el poder. Ya desde sus tertulias se le ha notado que está por encima del bien y del mal y que nadie sabe cómo sigue siendo director de un medio que según dicen no está dando los dividendos que sus propietarios esperaban de él.

Y ahora, su última metedura de pata ha sido la de despedir del periódico este viernes a la periodista y tertuliana Esther Palomera en la que ella ejercía de directora adjunta. Marhuenda asegura que se trata de “una cuestión organizativa”, pero desde el comité de empresa denuncia que se trata de una purga política “por la frecuencia con la que Palomera expresa opiniones políticas propias en las tertulias en las que participa”.

Palomera es una de las caras más conocidas de La Razón, por su presencia en varias tertulias y debates televisivos y radiofónicos, donde no duda en mostrarse crítica con las actuaciones del Gobierno y vertiendo opiniones muy alejadas de las que suele brindar Marhuenda. Y según Nacho Escolar, estas opiniones “no gustaban nada ni a la dirección del periódico ni al Gobierno”.

La periodista forma parte del diario de Planeta desde 1998, ya que formó parte de su fundación. Allí llegó junto a su primer director, Luis María Anson, de quien había sido pupila en ABC. Pero desde este sábado su nombre ha dejado de aparecer en la mancheta del periódico. En este recuadro sigue apareciendo la leyenda “adjuntos al director”, pero al lado sólo aparece Carmen Morodo..

Siempre hemos visto a Palomera como una periodista independiente y critica con el gobierno de Rajoy y sus ministros por esa razón no entendíamos que Palomera trabajara con el Sr. Marhuenda que parece estar casado con todo lo que sea PP y entregado a la causa contra comunistas, masones, rojos y ateos.

Según Palomera “hace meses que la secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez Castro, había pedido su cabeza”. Y en una nota de El Confidencial Digital, medio cercano al Gobierno, Palomera “no caía bien en La Moncloa” y había sido colocada en una lista de “periodistas incómodos”.

Recientemente, Palomera ha protagonizado encontronazos con importantes dirigentes del PP. Hace unas semanas, en la COPE, la periodista preguntó al presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, si creía que había “intrigas dentro de su partido para desgastarle por el escándalo de su ático”. Y mientras este respondía, desveló en directo que su jefa de prensa le estaba haciendo señas.

A María Dolores de Cospedal también la puso en un aprieto cuando le preguntó por qué estaba su marido, Ignacio López del Hierro, sentado junto a ella en primera fila en una convención del PP, justo cuando se estaba empezando a descubrir su polémica relación con Liberbank. Cospedal, muy molesta, respondió que “de la misma manera que las mujeres de anteriores secretarios generales se sentaban en el mismo sitio” y añadió: “¡Hasta ahí podíamos llegar!.

Fue el propio director general quien le comunicó el despido y hoy se le ha pedido al Congreso por fax que le retiren su acreditación. Por su parte, el comité de empresa, en un comunicado, señala que este despido “solo puede dañar la marca de La Razón y empobrecer al periódico”. “Para la redacción de La Razón ha sido un orgullo tener a Esther L. Palomera todos estos años como compañera. Su independencia y su talla profesional son un ejemplo para los que creemos en el oficio del periodismo”, concluye el texto.

En el mundo de los grandes medios de comunicación será difícil que tan buena periodista pueda encontrar trabajo porque todas ellas están bajo la batuta de personajes como Marhuenda y con el apoyo del PP y su gobierno.

Desde este modesto blog, queremos felicitar a Esther Palomera por su valentía de enfrentarse a estos personajes con los cuales no tiene ninguna conexión ideológica y menos profesional y desear volver muy pronto a leer sus crónicas aunque algunas veces no estuviéramos conformes con sus ideas.

Pero lo que más me molesta a mí y seguramente a miles de españoles es que Marhuenda siga saliendo en los canales de varias televisiones intoxicando con sus planteamientos infantiles y propios de un becario más que de un profesional. Y pido perdón a los becarios que estamos seguros que trabajarían mejor que este  personaje.





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