viernes, 28 de marzo de 2014

UN ROBO LAMENTABLE.



Está demostrado que los ladrones de cualquier tipo no se paran ante las mayores barreras de seguridad por muy complejas que sean. Pero lo que no entendemos es que se puedan robar dos pantallas de plasma de 50 pulgadas de un quirófano de un hospital y que nadie se enterara. Es más, las cámaras instaladas en diferentes lugares de la instalación hospitalaria no dejan nada que pueda servir de pista para atrapar a los ladrones.

Esta noticia que hoy traen los periódicos de nuestro país se refiere a un robo ocurrido en el los quirófanos de traumatología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid

Se tratan de monitores que utilizan los médicos para visión de radiografías o escáneres y está especializados solamente para el uso médico.

Alguien del interior del centro hospitalario ha sido cómplice de este robo ya que las puertas estaban cerradas y que para hacer el robo tuvieron que encender el cuadro de luces de esas instalaciones.


Sabemos que la situación por las que atraviesan muchas familias pueden ser muy graves y que mucha gente puede llegar al robo para poder llevar un plato de comida a su familia, pero en casos como estos en los que se roba un material indispensable para poder salvar la vida de las personas y cuando muchos enfermos seguramente estarán esperando los resultados de sus pruebas con el alma en un hilo nos parece una acción intolerab
le.













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